viernes

Entrevista a Fernando Guinard Director del Museo Arte Erótico Americano MaReA

1. ¿Cómo decidiste crear este importante Museo que diriges?
Un día del año 1987 me encontraba en una orgía onírica con Amparo Grisales y Margarita Rosa de Francisco, dos de las mujeres más bellas, exóticas y sensuales de Colombia, por la intensidad de la faena, me tumbaron de la cama. Ya despierto y con el coxis maltratado tuve una visión: se me apareció la Virgen María entre una nube de humo como la que invade los escenarios en los conciertos de rock.
La Virgen me pidió que, para contrarrestar el olor a cadaverina que se respiraba en Colombia, realizara dos obras que mostraran la parte amable, sensual, lúdica y erótica de los colombianos que viven en una sociedad caracterizada por la falta de afecto.
El primer deseo lo cumplí en el año 1990 cuando publiqué El Espíritu Erótico. En este libro participaron más de ciento treinta poetas y artistas plásticos colombianos, al lado de poetas de otras geografías y otras épocas. El libro fue presentado en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MamBo) y tuvo muy buenos reconocimientos en la prensa escrita.
Para la edición de este libro tuve que empeñar la pierna izquierda de mi mujer y rechazar la ayuda de un banquero que me ofreció puesto de cajero automático en Apartadó, un pueblo de la región del Urabá antioqueño perdido e inmerso entre la guerra y el llanto.
En este proyecto colaboraron el poeta nadaísta Jotamario Arbeláez quien realizó la antología poética y Álvaro Chaves Mendoza, director del Departamento de Antropología de la Universidad Javeriana y ex presidente del Instituto Colombiano de Antropología e Historia quien escribió un ensayo sobre el Erotismo Prehispánico.
En el año 2000 cumplí el segundo deseo. Inauguré, en una galería bogotana, en el marco de la I Bienal de Amor y Éxtasis de Bogotá, el Museo Arte Erótico Americano MaReA con una fiesta (happening) en la que mostré pinturas, dibujos, aguafuertes, esculturas e instalaciones. Actrices, actores y performancistas despertaron la libido palpitante en medio de humo, luces y panteras adolescentes.
El MaReA es el primer Museo de Arte Erótico que se funda en América y no tiene ánimo de lucro. Su objetivo es proteger, preservar, promocionar y estimular las expresiones del arte y del arte erótico.
Su sede es itinerante y expone e interviene donde lo inviten o acepten su propuesta artística.
Su pragmática alfabetizadora, pedagógica, académica, integradora y desembrutecedora es un gesto que alcanza la categoría de provocación artística ante una sociedad dogmática, y excluyente.
El MaReA se inmiscuye en una dinámica social que altera y deconstruye esquemas de comportamiento artísticos, sociales y culturales; genera debates académicos; es una propuesta que muestra las prácticas culturales, estéticas y eróticas de los autores, no como una aproximación a la realidad sino como una aproximación a la realidad de ellos mismos como artistas. La realidad es mi idea de realidad, decía Borges. Caigo en la idea como en un precipicio, decía E.M. Cioran. El MaReA es una proyección fonética que representa una idea que da una nueva identidad a los museos. No es una idea absurda ni arbitraria. Es lógica. No hay nada por el estilo. Tergiversa el concepto de museos para darle nuevos significados. El MaReA es un proceso artístico, un sistema comunicativo, un signo, en un contexto socio cultural caracterizado por la ignorancia y falta de sensibilidad hacia la expresión y la estética erótica; es un fenómeno histórico y social, posee su propio lenguaje para una sintaxis propia, y es portador de significaciones y valores informativos para construir su propia semántica; y ejerce influencias en un contexto social para dar ánimo a su pragmática.
Los happenings, intervenciones y exposiciones del MaReA son una experiencia artística que se identifica con la apropiación más directa y completa de la experiencia humana en el campo de la imagen del Espíritu Erótico con un poco de fabulación y locura.
Toda persona presente en un happening del MaReA participa en él con su espíritu erótico y con su voltaje de acuerdo a su concepción del mundo, del erotismo y del arte, con sus fortalezas y debilidades expresivas, conceptuales y formales.
Los happenings, intervenciones y exposiciones del Museo arte Erótico Americano MaReA son eventos culturales que son noticia por sí mismos. Se convierten en grandes eventos cuando museos, galerías, bibliotecas públicas, universidades, centros culturales y espacios alternativos ceden sus espacios para intervenirlos y dictar conferencias relacionadas con el arte, el erotismo, la sexualidad y la pornografía, como parte de su labor alfabetizadora, pedagógica y académica.
Las exposiciones del MaReA muestran obras de pintura, escultura, dibujo, gráfica y fotografía, realizadas con instrumentos tradicionales, y obras de fotografía digital, video, instalación y performancia. Obras producidas como objetos estéticos y procesos mentales.
El MaReA está en marcha, es un valioso esfuerzo a los méritos de un trabajo. Afrontamos los retos y pensamos a largo plazo, no sólo nos contentamos con ser el primer Museo de Arte Erótico de América sino esperamos que sea un digno exponente del arte erótico integral.
MAS DE LA ENTREVISTA AQUI:

1 comentarios:

Iván Fernández-Dávila dijo...

Estos premios son necesarios para no premiar sólo un tipo de arte. Es brutalmente soprendente que alguien como Lucian Freud pierda el Tuerner cuando fue nominado, por supuesto esto no quita un ápice la trayectoria y grandeza del pintor británico de origen alemán, pero es un claro ejemplo de la personalidad definida de cada concurso. Lo interesante y también paradójico es que los nuevos concursos se vuelven premios tan sectarios como los que critican; pero, insisto, son necesarios para que exista diversidad de expresiones y diversidad de premiaciones también. En España existe el Gran Premio de Pintura y Esculturas Figurativas y en Nueva York se ha creado la New York Society que impulsan y premian a los nuevos maestros de la figuración en donde también está un peruano, Estremadoyro, excelente pintor. Saludos.